como cortar el carne halal

Mucho más de 300 musulmanes están festejando el Ramadán en la ciudad más importante gallega, un número que se multiplica sensiblemente si se le suman los musulmanes que viven en localidades del área de Compostela, como O Milladoiro, Ribeira, A Estrada… y que llegaría a cerca de los 50.000 si se hace recuento en toda Galicia. Son cantidades que proporciona a EL CORREO Abderrahim, un marroquí que vive entre gallegos ya hace 13 años y que charla español como uno mucho más. Nos lo podemos encontrar en el vecindario de Pontepedriña, en concreto en el pequeño autoservicio, con carnicería halal incluida, que administran Bassam y Nada (Rocío en español). Este matrimonio sirio llegó a Galicia hace unos cinco años, tras hallar escapar de la guerra que golpeaba fuertemente al país. “Fuimos los primeros asilados que llegamos a Sarria. Después trabajé en Lugo una temporada, donde aprendí la profesión de carnicero; y acto seguido, hace un par de años y tres meses, nos movemos con nuestros hijos a Santiago”, dice Bassam, antes de apuntar que al llegar a Compostela se propusieron arrancar la carnicería halal y una pequeña tienda de artículos habituales árabes, que tiene por nombre Soraya. La palabra halal se refiere al grupo de prácticas toleradas por la religión musulmana. Si bien el término en sí abarca toda clase de ocupaciones, es generalmente asociado a los alimentos admisibles según la sharia o ley islámica. De este modo, las carnes tienen que proceder de animales fallecidos según estas doctrinas. Debe aplicarse a todos y cada uno de los animales, excepto pescado y marisco, considerados halal. Y tampoco se aplica al cerdo, por estar absolutamente contraindicado. El sacrificio del animal debe efectuarse a través de una rápida incisión con una cuchilla afilada en la garganta, cortando la vena yugular y la arteria carótida, pero dejando íntegra la espina dorsal. El propósito es hallar un mayor drenaje de la sangre, «conseguiendo mucho más higiene en la carne, y achicando el mal y la agonía del animal». Hablamos de la interpretación mucho más rigurosa de la halal. Todos y cada uno de los animales que se venden en la tienda de Bassam y Nada son sacrificados según estos ritos. “Vienen de un matadero de Sada, llamado Taboada, donde se ejerce el rito halal. Allí es todo legal y está supervisado por las autoridades. En este matadero tienen contratado a un trabajador musulmán que es el que se ocupa del sacrificio, con todas y cada una de las garantías”, enseña Bassam. Dice que su producto ganó a varios seguidores en el vecindario, alén del público árabe. En verdad, afirma que «quien come carne halal una vez, después reitera seguro». La verdad es que las piezas que exponía en el mostrador en el momento en que este períodico visitó el lugar tenían una espléndida presentación y fachada”. En la mitad de la entrevista, entra por la puerta Piedad Buján, una vecina “de Pontepedriña de siempre”. Confiesa que “es la primera oportunidad que entro. Estuve tentada frecuentemente, pero creía que la tienda era solo para árabes. La verdad es que la carne tiene buenísima pinta, pero ahora te afirmaré tras probarla”. Nada y Bassam atienden a la compostelana con una amabilidad deliciosa. Se transporta unas costillas de buen color y asimismo una magnífica pata de cordero, que les solicita se la corten en peces. “Ahora ves que aquí no solo vienen musulmanes, sino más bien asimismo muchas personas del vecindario al que le agrada la carne”, apunta con orgullo Bassam. Sobre los costes, señala que cambian basado en si hablamos de carne con o sin hueso. De esta manera, señala, por servirnos de un ejemplo, que el kilo de chuleta tiende a estar a ocho euros, el de chuleta de ternera a 6,5 ​​y el de cordero, sobre 8,5 euros. Salvo cerdo, animal contraindicado para los musulmanes, en Soraya se puede localizar una gran pluralidad de carnes: pollo y ternera —“es lo que mucho más se come”—, pero asimismo pavo, conejo o cordero. Además de esto, en la tienda asimismo proponen varios modelos de la civilización árabe, como salsas, conservas, té, cuscús… con diferentes procedencias. Y sucede que en Santiago hay musulmanes de diferentes países que solicitan sus modelos habituales. En el autoservicio asimismo se tienen la posibilidad de hallar juegos de cerámica para té o las habituales tajine, las ollas de barro donde se cocina en países del Magreb, como Marruecos. Eso sí, a lo largo del Ramadán todos estos manjares solo se tienen la posibilidad de gozar a lo largo de la noche. Este la semana anterior, el 13 de abril, se extenderá hasta el 13 de mayo. Abderrahim enseña que es un periodo de “purificación”; un mes sagrado en el que los musulmanes practican el ayuno a lo largo del día, hasta el momento en que se pone el sol. Hablamos de entre las tradiciones mucho más esenciales de la civilización islámica que prohíbe comer, tomar, fumar y sostener relaciones íntimas hasta la llegada de la noche. En el momento en que se pone el sol, en todos y cada hogar acostumbra hacerse una pequeña celebración, que en esta ocasión va a estar muy condicionada por la pandemia, de la misma los ruegos en las mezquitas, ya que los aforos están limitados. “Desde las nueve se comienza a realizar la cena, que frecuenta iniciar con un plato como sopa o ensalada, a la que prosigue otro plato mucho más fuerte, con ternera, pollo o cordero”. Asimismo se toman dulces propios de miel. Abderrahim dice que el Ramadán es un mes de ayuno y oración en el que se busca “adecentar el alma” y asimismo “soliciar la paz entre etnias y religiones”. De esta forma, se “limpieza el cuerpo” con el ayuno, lo que identifica con el más destacable de los “tratamientos medicinales”. El hecho de no comer a lo largo del día les recuerda a quienes no tienen nada que llevarse a la boca.

¿De qué forma entender que hablamos de carne halal?

Hay un adhesivo “Garantía Halal de Junta Islámica” que afirma y certifica que la carne es halal y se ha aplicado el procedimiento al cien%. El Centro Halal es una entidad construída por la Junta Islámica, fiel firmante de los pactos de cooperación entre los musulmanes y el Estado Español. Su función es regular y garantizar estos bienes y prestaciones premeditados al consumo de musulmanes en España.

La palabra halal significa lícito y es la palabra que emplea esta cultura para designar todo lo tolerado por la ley islámica. En el lado opuesto están los alimentos prohibidos para su consumo. Hablamos de cualquier carne no criada de regla natural y sin ser intensiva aparte de ser que viene de animales fallecidos por golpes o carne de animales que hayan fallecido de manera natural.

¿Qué es lo que significa que un producto sea halal?

La certificación Halal establece que un producto o servicio cumple con lo predeterminado en la Ley Islámica (Shaira) a fin de que este sea consumido, esto garantiza que los artículos agroalimentarios cumplen con el grupo de prácticas toleradas por la religión musulmana.

Para tener la certificación halal es requisito que los animales no sean criados en ganadería intensiva, que estén lo mucho más libres viable para desplazarse libremente y que su dieta sea rigurosamente vegetariana; o sea, que coman pasto fresco, heno o ensilado (forraje seco y fermentado comprimido en rodillos).

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